Black Coffee
Además de tener a una hermosa cara que los representa, la voz aterciopelada de Marina inunda los espacios y le hacen caer a uno como en una especie de hechizo, crean un clima que cambia el estado de ánimo de quienes los rodean, y hay que estar preparado para ponerse meláncolico, profundo… en el más claro sentido de la palabra.
Estuvieron conmigo en el programa, charlamos sobre sus inicios, sus proyectos y el estado actual de la banda, todos muy abiertos a la charla, pero la mejor parte fue escucharlos.
Por ahora están en la elaboración de sus propias versiones de standart de Jazz. Aunque también incluyen algún sonido pop-melódico, pueden encontrarse otras sorpresas en su repertorio.
Black Coffee es una banda que puedo recomendar ir a ver, porque vale la pena la experiencia de compenetrarse entre los sonidos del saxo, la magia del chelo que, a mi personalmente, me transporta a situaciones pasadas cuando vivía una vida mucho menos comprometida que la actual…
La música tiene esa cualidad, que permite hacer de ella el mensaje más subjetivo de los mensajes, aprobarla o desaprobarla según se conecte o no con nuestros contenidos, sobre todo con los inconscientes.
Se que tocaron este fin de semana, pero no se puede estar en todas partes, para la próxima prometo traerles la exclusiva de BC.
Voy a guardarme una calificación para esta banda y a dejar que lo hagan por ustedes mismos ya que el próximo programa de Bendita Música está protagonizado por Black Coffee. No pierdan la oportunidad de verlos…
Saludos y gracias por leer mi columna
Noe Cristo
www.benditamusica.com.ar
estudioabiertotucuman@gmail.com
Mira a todos desde arriba
Atlético se trajo de Caballito mucho más que tres puntos, porque en Capital Federal el decano comenzó a probarse la pilcha de Primera y parece hecha a su medida.
Las cosas no pudieron ir mejor para el equipo del Chulo Rivoira, que fue a hacer su negocio en Buenos Aires con todos los marcadores de la B Nacional definidos y con la gran chance de convertirse en el líder absoluto de la segunda categoría del fútbol argentino. Y no defraudó.
Este grupo compacto, infalible cuando debe serlo y cultor del coraje, la garra y el amor propio hizo con Ferro lo que se le ha hecho costumbre hacer con sus rivales: objetos inanimados que se sienten chocar una y otra vez con una muralla infranqueable… la muralla de la voluntad que hace a estos jugadores saber que hoy los sueños ajenos y los suyos propios sólo dependen de ellos mismos.
La victoria se fundamentó en los viejos argumento de siempre: la seguridad de Lucas Ischuk, la solidéz de “Satanás” Páez y el “vasco” Azconzábal, en el quite de Granero, en el amor a la camiseta de Mati García, en las corridas del “Pulga”, en las gambetas de Juampi Pereyra… viejos argumentos que justifican la posición en la tabla de un Atlético Tucumán que surgió en silencio mediático y que ya se metió en la discusión del fútbol grande.
Rivoira y sus muchachos afrontaron el cotejo como lo que era: una final… y como lo serán las 4 restantes. Así con los dientes apretados, con los sobresaltos del final, con el muy buen primer tiempo, con el gol del “Flaco”, con las atajadas de “San Lucas”… así seguros de sus virtudes y defectos el team decano fue en busca de una victoria que lo depositara en la cima del torneo y a un paso de lograr aquel objetivo que se trazaron hace casi un año atrás.
Futbolísticamente no hubo dudas, en el primer tiempo Atlético demostró porque está arriba en la tabla y justificó la victoria; pero en el complemento la globa no pasó por los pies de los que más saben y la cosa se complicó más de lo esperado; fue allí que apareció el alma de este equipo y lo que no se gana con buen fútbol se hace con garra y amor propio. A Atlético le bastó con el gol de Juampi Pereyra a los 18´ de la primera parte para quedarse con los tres puntos en Caballito. Fue un partido sufrido, jugado y vivido como las finales: con los dientes apretados y las pulsaciones a mil pero se ganó y las miles del éxito saben a gloria.
Podríamos hablar de lo bien que juega tal o cual futbolista, de la inteligencia de Rivoira para conducir su grupo… pero quiero hablar hoy de otro tipo de merecimientos. Hablar de los merecimientos de su gente, de su provincia, de un estadio que siempre explota y que es capaz de juntar más gente que cualquier afamado equipo de primera. Claro que este grupo tiene merecimientos futbolísticos, y de sobra, para eso sólo basta con mirar la tabla de posiciones esa que encabezan los tucumanos en soledad cuando todos ya habían coronado al campeón antes de tiempo.
Ahora el deca va por más, por la gloria… sencillamente porque siempre se puede ser más grande.
Any Melgarejo Lumetto
Nos creyeron Pescaditos…
Después de una semana en la que se habló de todo, pero que el mensaje parecía ser unánime: “Gana Racing”, el Santo les cerró el pico a unos cuantos. Demostró otra vez que a los partidos hay que jugarlos.
El Santo sabía que ayer no podia fallar. Y no lo hizo.
Con todo lo que significaba ese partido salió a ganar. Costó afirmarse en la cancha, y la tenencia del balón fue compartida, pero San Martín elaboró una gran jugada y vino el gol de Turdó para gritar hasta que duela la garganta.
Sin embargo, el Santo se durmió atrás y después de una serie de rebotes y palos, llegó el gol de Racing. La alegría duró poco. Otra vez a remarla.
Ya en el segundo tiempo entró el Pato Perez y le dió mas volumen de juego a San Martin, si bien la pelota estaba más en los pies de la Academia. Y a los 13 minutos del complemento, tras una jugada del Patito, vino el centro atrás y el gol de Urbano. Y pescadito vos…
Quedaban varios minutos para sufrir. Y con la expulsión de Turdó parecía que se venía la noche, pero con el Raton ya ingresado, y con la falta de Matias Martinez que vio la roja, todo se volvió a emparejar.
Collado marcó el final y el Santo festejó con su gente que copó el Cilindro de Avellaneda y no paró de alentar en todo el partido.
Hablaron muchos, pero “nadó” uno solo…
Ahora se viene otro partido clave por la lucha por la permanencia. El Domingo recibimos a Gimanasia de la Plata y no hay margen de error. Todos a la Ciudadela a alentar a este Santo corazón que en cada partido demuestra por qué es el más grande de Tucumán, y por qué tiene equipo para seguir en Primera.




















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