Con temple de camp…

Foto de La Gaceta
No, no lo diga. Falta… ¡pero cómo se disfruta de las mieles de este momento! ¿no es verdad?. Atlético dio ante Aldosivi el paso que inicia la recta final… si, el final de un camino largo que arrancó hace unos años con muchas desilusiones y tristezas pero que fueron evolucionando hasta convertirse en esta dulce realidad de la que hoy los hinchas decanos disfrutan.

El partido prometía mucha adrenalina y cumplió. Era una final y como tal debía de afrontarse. Los marplatenses vinieron en busca de no quedarse afuera de la discusión por un lugar entre los 4 equipo que pelearán por algo en este fin de torneo. El decano iba por el sueño, por el objetivo… y en casa con su gente no podía menos que devolverle a sus hinchas un poco de todo ese amor incondicional que le brindan.

Desde el vamos la cosa fue a cara de perro, ninguno de los dos quería regalar nada pero el juego de los tucumanos fue demasiado acertijo para el “tiburón” en la primera etapa. Matías García abrió el show con lujos, tacos y gambetas que enloquecieron a lo largo de la noche a Pena y Campodónico; Sebas longo, el otro mendocino, no se quiso quedar afuera de la exhibición y mostró lo suyo cuando había que aplicarle vértigo a cada ataque. No, pero el elenco tiene más figuras eh?, así que sigamos con el repertorio: Montiglio en su regreso mostró pinceladas de buen fútbol y casi “moja”, el “flaco” Pereyra hizo honor a todo lo bueno que se dice de él y para coronarlo todo se mandó un jugadón en el gol y fue la figura de los dirigidos por Rivoira. No vamos a dejar afuera a los siempre, pero no por eso menos loables de nombrar: “San Lucas” Ischuk, “satanás” Páez, el “pulguita”, Granero, Musto y el “vasco” Azconzábal…

Así el local comenzó a argumentar lo que en los papeles ya estaba escrito: era más ambicioso, sabía lo que quería y cómo conseguirlo… todo lo opuesto al team de Rebottaro que pasó de candidatazo a necesitar un milagro para pelear por algo en este fin de temporada. Atlético quería ganar, quería comenzar a hacer historia y no iba a dejar a pasar esta chance; así fue que Pereyra se armó un jugadón eludiendo rivales y le puso una bocha perfecta a Rodríguez, remate y atajada sensacional de Campodónico… pero la globa quedó boyando muy cerca de la línea de cal y Roselli en su afán de sacarla terminó metiéndola en contra de su propio arco. Gol, a facturar y a otra cosa porque el deca ganaba, era justo y acariciaba cada vez con más ímpetu el sueño de Primera.

El complemento estuvo de más. La visita salió en busca del resultado urgido por el marcador y acurrucó a los de Rivoira contra la vaya de un infranqueable Ischuk, pero todos sus intentos fueron vanos… en el libro de la vida el de allá arriba, ese que rige el destino de cada persona, tenía escrito para este grupo de hombres el final feliz del primer capítulo. Restan tres aún, pero qué son amigos 3 pasos más cuando ya hemos caminado todo el desierto en busca del oasis?…

Este plantel fue en busca de sus sueños, recorrió su camino y uno que no le pertenecía también. Pasó malos momentos y argumentó los buenos con ítems irrefutables: buen fútbol, un grupo humano extraordinario y un técnico ganador y motivador por naturaleza. Falta poco, tan poco que todos creemos acariciar el cielo con las manos.

El domingo nos puede estar esperando la gloria, allá, lejos de casa pero cerca con el corazón… Y si amigos, se puede dar, porque soñar no cuesta nada y porque ellos nos demostraron que la vida es sueño, y que los sueños siempre pueden hacerse realidad.

Amy Melgarejo Lumetto
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* foto ilustrativa de La Gaceta

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